Nuestra historia
CANTERAS Y PIEDRA
Las canteras de El Escudo y Santa Lucía, ubicadas en Cantabria, son reconocidas por su extracción de roca silícea, principalmente arenisca, un material duradero y de gran valor histórico en la región. Estas dos canteras están separadas por una distancia de aproximadamente 500 metros, lo que refleja su cercanía geográfica en la Sierra del Escudo, cerca de Santibáñez, Carrejo y la Hoz de Santa Lucía.
La arenisca extraída de estas canteras es una roca sedimentaria compuesta principalmente de granos de sílice (cuarzo), cementados entre sí. Este material destaca por su resistencia y belleza, lo que lo ha hecho ideal para construcciones a lo largo de la historia. En Cantabria, la piedra de estas ha sido utilizada tanto localmente como en exportaciones, demostrando su calidad y versatilidad. Estas formaciones forman parte del conjunto de piedras y mármoles de Cantabria, ampliamente valorados en la arquitectura tradicional y contemporánea.
La piedra de las canteras de El Escudo y Santa Lucía ha dejado una huella significativa en Cantabria y más allá. Algunos ejemplos notables incluyen el emblemático Palacio de la Magdalena, que utilizó esta piedra, especialmente en sus escaleras, o el Palacio de Sorellano, así como la Universidad Pontificia de Comillas, en donde se aloja actualmente……
A nivel internacional, la piedra se exportó a Cuba en forma de ruedas de molino, con el objetivo de viselar cristal.
Hoy en día, la Hoz de Santa Lucía tiene un significado especial, marcado por un monolito diseñado por Peridis, cuyo nombre original es José María Pérez González, que según el escritor Víctor de la Serna, señala: “Aquí empieza esa cosa inmensa e indestructible que llamamos España.”